Man Whithout a Star (King Vidor, 1955)
Uno de los grandes westerns de los años 50 y, aunque Vidor nunca dio la impresión de valorarla mucho, también es una de las mejores películas del director de la posguerra. Basada en un magnífico guion de Borden Chase, se trata de una reflexión sobre el individualismo, el gusto por la aventura y los grandes espacios, y un modo de vida condenado por el progreso y la codicia de ciertos acaudalados. De gran sutileza bajo su apariencia sencilla y lineal, la trama lleva al héroe a comprender la necesidad de un mundo organizado e incluso a colaborar con quienes preparan ese mundo, sin dejar de ser, en lo más profundo de su ser, un puro individualista, capaz de ayudar a los colonos, pero no de vivir con ellos. La fuerza «vidoriana» de la película consiste en mostrar objetivamente el camino razonable, al tiempo que lleva al espectador a identificarse únicamente con Dempsey Rae. Consiste también en hacer resonar, en medio de la descripción de un personaje picaresco y alegre, una nota de desampar...