Michèle Morgan, un extraño destino
Homenaje a la actriz fallecida el 20 de diciembre, a los 96 años por Paul Vecchiali Boina negra, charol negro, un uniforme heredado, de forma un tanto insólita, de Danielle Darrieux en Abus de confiance (Henri Decoin, 1937), y que Gaby Sylvia lució en Le Ruisseau (Maurice Lehmann y Claude Autant-Lara, 1938), aderezado con el célebre « T'as d'beaux yeux, tu sais »: el mito de Morgan acababa de nacer. Al principio, René Simon la mimó dentro de su célebre curso de interpretación, donde descubrió muy pronto las dotes de Simone Roussel, convertida después en M. M., al igual que D. D. (Danielle Darrieux, su ídolo) y, más tarde, de B. B.; no tardaría en integrarse en ese círculo tan cerrado del cine. Descubierta por Marc Allégret, auténtico cazatalentos, fue escalando poco a poco: La Vie parisienne (Robert Siodmak, 1936), como simple figurante a la sombra de Darrieux; Mademoiselle Mozart (Yvan Noé, 1936), una deliciosa comedia musical en la que Morgan interpreta a una institut...